Dominique Ropion se ha convertido en un maestro en el arte de unir, sin prohibiciones, pero con precisión, olores a veces extremos. Siempre dispuesto a experimentar equilibrios inesperados o incluso inéditos, se ha hecho con la concepción de esta contradicción olfativa como una forma orgánica sensual en la que, a través de la suavidad de la piel femenina, se adivina el territorio subterráneo y misterioso de la belleza de la mujer.

Annick Menardo, uno de cuyos muchos talentos consiste en aunar en su trabajo la libertad de pensamiento y el espíritu analítico, se ha inspirado en la imagen de un meteorito para tocar las notas de una invitación a un viaje lejano e inédito: lo más cerca de la esencia de lo desconocido, en ese vacío que lo es todo, salvo la nada.

Daphné Bugey nunca ha sacrificado su instinto en la maestría de su arte. Curiosa, imaginativa y sensible, su personalidad la predispone a emprender esta búsqueda no definida por un objetivo concreto. Fue al pensar en la fascinante belleza de un agujero negro, denso, atractivo y enigmático, cuando se impuso la idea de reconciliar los polos opuestos: la luz y la sombra, lo masculino y lo femenino.

“Es la EMOCIÓN transmitida por las materias primas la que guió cada una de mis elecciones. Peau de Nuit Infinie revela la profundidad de una noche oscura, impenetrable e inquebrantable. Más allá de las sombras nocturnas, su aroma es el de un viaje introspectivo rico en innumerables posibilidades.”

LOCALIZADOR DE TIENDAS

Encuentra tu tienda